Érase una vez un pais de cuento de hadas en el que todo iba bien: Cenicienta está en el baile. Rapunzel se deja crecer el pelo, la Bella Durmiente está a punto de recibir un gran beso... Pero cuando todo se dirige hacia un final feliz, algo falla... y es que la malvada madrasta de Cenicienta se ha apoderado de la varita mágica que mantiene el equilibrio entre el bien y el mal para que los protagonistas de los cuentos no sean felices ni coman perdices...