Unos turistas de Occidente visitan a Meto en su hogar africano, se hacen fotos con su familia, se despiden y se van. Pero Meto se da cuenta que la niña ha perdido un oso de peluche. Entonces coge al osito y trata de alcanzarla y para ello pide ayuda a leones, jirafas e hipopótamos, que colaboran en la tarea. Meto finalmente consigue encontrar a la niña, que estaba a punto de regresar a su casa, le devuelve el oso y ambos sellan una bonita amistad, mientras los animales comentan el acontecimiento que supuso haber visto al primer oso de África.