Allí donde el sauce casi besa el agua un renacuajo se encontró con una oruga. Se miraron fijamente a los ojos... y se enamoraron.
"Me encanta", dijo la oruga.
"Prométeme que nunca vas cambiar"
Y, con mucha inocencia, ell renacuajo se lo prometió...
Pero todos sabemos que los renacuajos cambian de aspecto, y las orugas tambié...